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Cómo elegir el campamento perfecto

Muchas familias, por necesidad o por querencia, buscan campamentos de verano en los que sus hijos pasarán algunos días de vacaciones y no son pocos los que se encuentran con muchas dudas a la hora de escoger el campamento ideal. La oferta de campamentos de verano que se puede encontrar hoy día es tan amplia que si hacemos una vaga navegación descubrimos una cantidad de variantes que nos puede llegar a abrumar. Por eso es importante responderse unas cuestiones antes de comenzar la búsqueda, para así tener alguna garantía más de éxito en la elección de lo que puede ser la experiencia más importante del año para los menores.

Lo primero que debemos tener en cuenta es si nuestro hijo está preparado para ir a unas colonias de verano. Se antoja inviable establecer una edad exacta desde la que un niño puede comenzar a ir de campamento, puesto que esto lo determina el desarrollo de cada uno de los menores, aunque en escasas ocasiones contamos con acampados menores de 5 años. Pero es importante conocer si nuestro hijo está preparado para asumir ciertos retos, como separarse durante 15 días de los padres –aunque en ocasiones esto se le hace específicamente más dificultoso a los propios adultos-, convivir con otros niños de mayor y menor edad, o atenerse a unas reglas establecidas.

Del mismo modo, debemos saber si nuestro pequeño o pequeños quieren ir de campamento. Partiendo de la base de que es completamente normal que la primera respuesta sea una negativa, más por propio desconocimiento o por lo que en su cabeza es la comodidad de pasar los días estivales en casa con más bien pocas preocupaciones. He aquí la tarea de los padres de motivar a sus hijos y hacerles ver que el campamento de verano se presenta como una oportunidad única y nunca como un castigo o como un “asilo” donde aparcar a los niños por unos días.

Llegado el momento de la búsqueda de campamentos, debemos tener en cuenta numerosas variables.  Los gustos y aficiones que nuestro hijo desarrolla a lo largo de todo el año pueden verse potenciados en un campamento con un perfil de actividades tematizado. Es decir, un campamento tecnológico se presenta como la oportunidad ideal para niños y niñas con inquietudes sobre informática, tecnología o la tan de moda robótica; mientras que un campamento de playa y surf encuentra perfiles más deportistas y aventureros.

De esta manera debemos ir de lo general a lo particular. Podemos ir descartando y aceptando unas y otras opciones globales tales como si escoger un destino de montaña o no, si dormir en tiendas de campaña se presenta como una aventura o una incomodidad para disfrutar, si las actividades deportivas y de multiaventura se convierten en una motivación o por el contrario se prefiere la tecnología o las artes. Por suerte hoy día podemos encontrar campamentos dirigidos a casi cualquier tipo de gustos y aficiones, por lo cual tener una idea básica de lo que buscamos antes de comenzar la propia búsqueda facilitará tremendamente el llegar a un resultado acertado.

Y por último, hay que tener en cuenta un aspecto que aunque suene básico es demasiadas veces olvidado por los padres y madres. Es el niño en cuestión quien debe tomar esas decisiones sobre qué actividades prefiere y qué campamentos le resultan más atractivos. Que él se sienta partícipe de la elección de su campamento de verano es una garantía de éxito en la toma de decisión final. Al fin y al cabo, él es quien va a llevarse esta experiencia para siempre.

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